El Ayuntamiento de Santa Cruz prohíbe el reparto de publicidad en las calles

La nueva ordenanza de Publicidad Exterior regula, por primera vez, la luminosidad y sonido máximo de los soportes electrónicos.

El Ayuntamiento de Santa Cruz contará a lo largo de este año con una ordenanza exclusiva para la regulación de la publicidad exterior. Entre las novedades del texto que ya ha sido aprobado inicialmente por la Gerencia Municipal de Urbanismo y que ahora debe pasar por el Pleno, está la regulación, por primera vez, de los soportes electrónicos (pantallas, luminosos…), pero también de la colocación de vallas publicitarias en espacios públicos o la prohibición de prácticas comunes como es el reparto de folletos a pie de calle. Tal y como explicó a DIARIO DE AVISOS el concejal de Urbanismo, Juan Ramón Lazcano, “hasta ahora, la regulación de la publicidad venía recogida en la ordenanza de Paisaje Urbano, pero de forma muy somera. En esta nueva norma regulamos todo: vallas, fachadas, medianeras (paredes de edificios) o las nuevas tecnologías”. En cuanto a los soportes electrónicos, detalló Lazcano, “se regula desde la intensidad lumínica hasta el sonido o la limitación de horarios. En este último caso se fija que este tipo de pantallas y luminosos puedan estar en uso de siete de la mañana a diez de la noche”.

Con respecto a la regulación de las vallas publicitarias, “se prohíbe su colocación en suelo rústico y se permite en el urbano y el urbanizable”, explicó el edil. “Además -continuó- limitamos la agrupación de vallas publicitarias de forma que si se ponen dos pegadas podrán ocupar hasta 60 en línea y si son tres hasta 80 metros. En cuanto a la altura no podrán superar los seis metros”. Lazcano añadió que las vallas actualmente colocadas en el municipio tendrán 12 meses para adaptarse a la nueva normativa desde su entrada en vigor.

La nueva norma recoge con claridad que no se podrá colocar publicidad en edificios incluidos en el Catálogo de Protección del Patrimonio, en los declarados Bienes de Interés Cultural y tampoco en sus entornos. También se prohíbe las actividades que comporten el lanzamiento de cualquier tipo de material a la vía pública así como la publicidad sonora, proyecciones que afecten a la seguridad vial o la publicidad en vehículos o remolques de cualquier clase y tamaño, excepto en los que pertenezcan a una actividad económica.

A estas prohibiciones se une la de hacer publicidad a base de carteles, octavillas o pegatinas que se fije sobre edificios, mobiliario urbano o monumentos entre otras localizaciones. También se prohíbe el reparto o entrega en la calle de folletos, anuncios, pegatinas o cualquier otra clase de producto publicitario. “Se busca evitar que este tipo de publicidad ensucie la calle”, explicó Lazcano.

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